Otra vez el Perro Impar.
Le tiraron la pelotita otra vez.
Picando pasó frente a su hocico
llena de culpas pero con su princesar.
El se acercó cuando la vio estática,
la olfateó y aunque podría haberla mordido
sólo la miró fijamente,
Picando pasó frente a su hocico
llena de culpas pero con su princesar.
El se acercó cuando la vio estática,
la olfateó y aunque podría haberla mordido
sólo la miró fijamente,
sintió la desconfianza de su azaroso rodar.
Ella, aparentando una pinchazón,volvió zigzagueando sola a las manos de siempre.
Ella, aparentando una pinchazón,volvió zigzagueando sola a las manos de siempre.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home