Orbe fetén-fetén
Creaste un mundo céntrico de Egos
que adora a San Yo; sacro de maquillaje imperial,
lúpulo y adjuntos.
Ya no hay más ruiditos del zapato ni peditos de la puerta.
Lograste detener el gruñido de motitos filibusteras.
¡Por fin un zaguate libre de sondeos por preñez!
Exento, soberano, autárquico y manumitido de los abandonos
que determinaban su vida como un gran Eblis.
Felíz de él y su sinonimia infinita que se contagia
a fuerza de píldoras disneylandiosas.
Una foto más con Mickey y vas a ganar el mágico cosmos
de fantasías que tanto deseabas.

<< Home