lunes, enero 09, 2006

Dulce de mar

Dice la prensa cuadriculada que esto viene a ser un saltar del río al mar
sin encontrar una estación más, pasando un día en dos noches.
Cuando arriamos ciclomotores y vemos cielos verticales caer en ciudades de moco, nos parece que optimismo significa optigual, óptica conformista que no puede arriar el mar
ni amarar un río.